lunes, 5 de julio de 2010

The Shade II.

Despiértame


Nadie podría comprender mi situación, ni siquiera yo sabía lo que estaba pasando, de repente, me encontraba deambulando por las solitarias calles de Alicante, sin sentido, sin rumbo, sin explicaciones.¿Por qué había huido?,¿en realidad había huido?,¿o tan solo esto era fruto de mi imaginación?,¿Qué había pasado después de todo aquello?,¿cuánto tiempo había transcurrido?,ni tan siquiera sabía como había llegado aquí.

Los vehículos no transitaban la carretera, no habían personas por las aceras, estaba sola, como si de un sueño se tratase, al cuidado de los imponentes edificios, que parecían observarme con un desprecio especial. El cielo era de un color naranja intenso, el sol, deslumbrante y radiante, se escondía entre las montañas, como si estuviese escondiéndose de mi, dando paso a la oscura y penetrante noche.

Necesitaba saber ya qué había pasado, qué estaba pasando,¿quizás se tratase todo esto de un sueño?, eso esperaba, porque los recuerdos de lo ocurrido empezaban a inundar mi mente, provocándome una profunda melancolía, angustia y unos agudos punzones de dolor que se clavaban en mi pecho como si de mil desquebrajados cristales se tratase.

Imágenes, imágenes y más imágenes, recorriendo mi mente, provocándome una terrible sensación de culpa. Comencé a pensar que me estaba volviendo loca, y sin exagerar, creí que estaba empezando a perder la consciencia. Mi cuerpo vagaba como un espectro solitario por la calle, sin saber a qué pretendía llegar. Por más que intentaba recordar qué había pasado después de que Anabel muriese por mi culpa, menos podía recordar.

A pesar de mi pequeña falta de consciencia, descarté que todo esto fuese un sueño, ¿cómo si no iba a recordar algo que no había ocurrido?, me hundí más, y como si de una película se tratase, mi visión empezó a nublarse, y sin duda, lo que afirmó que lo que me estaba pasado no era un sueño, fue cuando la solitaria acera mostró su más oscura cara, sedienta de venganza. Aquella persona ,enmascarada,aparecida de la nada cual aparición, estaba allí, un escalofrío recorrió mi cuerpo, sabía que todo esto lo estaba provocando mi mente, pero era tan real... estaba allí, frente a mi, clavándome sus ojos, yo no podía aguantarle la mirada,giraba la cabeza, cerraba los ojos, esperando que al volver a la posición normal hubiese desaparecido.

Todo acabó, probablemente, no de la forma que yo esperaba. Mi cuerpo se vio vencido, no sabía con certeza como pasó, pero el fuerte golpe que noté en la cabeza, cuando mis pies se desplomaron ante mi ligera falta de consciencia y mi nublosa y escasa visibilidad, afirmaron que todo esto llegaba a su fin. Y como no, impaciente, allí estaba, ese ser escalofriante, sin expresión, atrapado bajo su máscara, pareciendo disfrutar de mis últimos momentos. Seguramente estaba exagerando, sabía de sobra que no iba a morir, pero estaba muy afectada, inmóvil, anestesiada, y mirando, con mis últimas fuerzas, mientras poco a poco mi cuerpo se vencía y mis ojos se cerraban, a aquel enmascarado ser, que esperaba deseoso mi muerte...







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