jueves, 8 de julio de 2010

II Capítulo The Shade II

A la media noche



En un abrir y cerrar de ojos desperté atrapada entre cuatro paredes ,tenía lagunas de lo que había pasado; avalanchas de reporteros, deslumbrantes flashes, también recodaba estar en una oscura sala dónde un señor hablaba y hablaba, pero mi mente no era capaz de asimilar.

Me era evidente que estaba en la cárcel. Sin razones, acabé como la asesina, la loca que mató a su mejor amiga , la sádica... No tenía palabras para describir la impotencia que sentía, me preguntaba cuánto tiempo iba a estar encerrada aquí, me preguntaba qué sería del mañana. No tenía palabras para defenderme, ni tuve la oportunidad, o eso creo, a veces pienso que hay alguien detrás de todo esto impidiendo que la verdad salga a la luz. Suponía que mi oportunidad había acabado, y de todas formas ¿quién iba a creer a una asesina?

La monotonía del día a día me estaba matando y se me acababan los temas de conversación conmigo misma, mi única compañía dentro de esta jaula, si es que se le puede llamar compañía. Para más angustia, se acercaba la medianoche, a partir de las doce , puntual cual caballero,la noche empezaba a cobrar vida, sedienta, juguetona, con ganas de venganza. Todas las noches cumplía, me traía el más amargo de los regalos; el recuerdo,los días pasaban, pero no podía olvidar. La oscura noche penetraba en mi mente sacando del interior como si un baúl fuera todos mis más horribles recuerdos. Ella, Tenía como favoritos aquella trágica noche, que cambió mi vida para siempre, y a Anabel se la arrebató sin piedad.

El inquietante silencio era el príncipe de aquella habitación, me pasaba las noches sin pegar ojo, llorando, dolorida, angustiada.., todo esto tenía que cambiar radicalmente, estaba empezando a volverme de esas típicas locas de las películas, que al final acaba sin que nadie le crea, ni le respete, atrapada entre los grises muros de estas oscuras cuevas.

No sé que sería de mi... no sé como iba a acabar esto, y en caso de que acabase, tampoco sabía a donde iba a ir, detrás de estas verjas, mi familia era escasa, y no tengo contacto con la poca que tengo, apostaba que aun no sabían nada de esta historia. En cuanto a mis amigos, el caso es muy parecido, y más ahora que Anabel no está.

Y ahora me pregunto; ¿Cuánto tiempo tardaría en visitarme mi supuesto ser enmascarado?,¿Habría saciado su felicidad?. Tras darle mil vueltas a la cabeza con el mismo tema e interrogarme, decidí meterme en la cama, soñar mi antigua vida, simple, sin ningún sobresalto, que a medida que pasaban los días, poco a poco se apagaba, acercándose a la gris ceniza, que pasado el tiempo el viento la esfumaría...



No hay comentarios: